
La cantante Lily Allen teme que nunca podrá dejar de fumar, por ser "adicta" a la nicotina.
La británica amante de las fiestas admite que el tabaco le producía nauseas, cuando se embarazó de su novio Ed Simons en el 2007, pero no podía dejar de fumar después de perder al bebé en un aborto natural. Y ahora teme que sea para siempre.
La cantante de The Smile comenta para la revista i-D, "No puedo dejarlo. No podré... cuando estuve embarazada lo dejé, y he probado con hipnosis un par de veces."
Pero ella misma sabe cómo se sienten sus amigos no fumadores cuando están en su compañía, porque la sola idea de coger un cigarrillo le daban ganas de vomitar cuando estaba ella embarazada.
"Incluso el olor a tabaco me ponía fatal... Ed fumaba y yo no podía ni acercarme, por el olor", añadió.
Fuente:La Botana



1 comentario:
pobrecita, espero que se cure!
Publicar un comentario